Not today.
Esta vez es una de aquellas veces en las que la muerte se presentó ante mí tan de cerca que hasta sentí que toqué sus frías manos de reina congelada y todo mi cuerpo se inundó de aroma a hielo. Aquel hombre, muerto frente a mí, era un completo desconocido, lo vi por primera y última vez sobre la mesa de la morgue y, a pesar de que su partida no causaba en mí ninguna conmoción, me hizo llorar de angustia y temor. Pero empezaré por el principio. En la universidad tuve una amiga por casi 3 años, o algo así. Nos unimos tanto que pasamos a llamarnos "manas", es decir, "hermana". Nos separamos, por supuesto, como suele pasarme con todas mis amigas...con todas las personas. En esta historia da lo mismo lo que nos unió y nos desunió, sólo importa que aquella noche, a eso de las 2 de la mañana, me llamó por teléfono para contarme que su padre había finalmente fallecido. El pobre hombre, de avanzada edad, había estado agonizando hace bastante tiempo por culpa del cáncer y...